viernes, 21 de septiembre de 2012

LOS CAMINOS DEL SER


Pensando el ser.

 

“La nada no existe, puesto que nada es entonces no puede tener existencia”

“Todo existe, todo está siendo, aun aquellas cosas que dejaron de existir de algún modo, existen ahora de otro modo, entonces todo es”

No será más bien que la nada no existe, ni siquiera es nada,  sino que siempre existió algo, y de que la nada es un constructo metafísico?, y que este constructo quizá es para explicar un origen, un punto de referencia en el infinito universo, en el caos?, siempre hubo algo, siempre hay algo, siempre habrá algo, siempre existirá el ser, pero cuidado!, porque el ser es todo lo que es? Y lo que no es, es parte del ser?, porque si el ser es todo lo que es, entonces no hay no ser, y el no ser es la llamada nada, o es otra cosa?. Pensar la nada, es pensar la creación, un origen o principio, y esto ya es religión, porque entonces se alude a un dios creador, a una teoría del big bang, etc., siempre se trata de un origen, de alguien o de algo originante. Pero no es así.

Pensar el ser que es o que el atributo principal del ser es “que es”, esto es una tautología, porque si yo digo que el ser es, entonces será, y todo será porque partí de que el ser es. Pero claro, las cosas tienen algo en común, y es que las cosas son, dado que si una cosa, objeto o algo no fuera, entonces no serían, no sería nada, pero la nada no existe, entonces siempre todo es.

Es afirmar la identidad consigo mismo, es bastante tonto pensar así. Yo más bien pienso que el ser es y no es, tiene a manos dos atributos, aunque puede tantos más que desconocemos en este momento,  por ejemplo el ser es y no es, y poder ir cambiando y no ser nunca propiamente el mismo, puede ser y no ser al mismo tiempo y en el mismo sentido, puede tener partes de ser y partes de no ser, es decir contradicciones, y no se trata de cuestiones puramente de la imposibilidad de determinada lógica para pensar, o del lenguaje, se trata más bien de la realidad del universo, que se manifiesta de ese modo. Somos nosotros los que utilizamos herramientas inadecuadas para estudiar al universo, me refiero a algunos principios lógicos, a aspectos de la razón, al lenguaje.

No será que la nada es un error del pensamiento, intuitivamente al no ver algo, se piensa un vacío, y se cree que no contiene nada. La nada misma, si existiera ya sería algo, ya tendría un ser, entonces no existiría por sí misma, así que la nada no existe. Pero más allá de estos artilugios, silogismos que se asientan en sí mismos, la nada no existe, porque siempre existe algo, y ese algo llena todo el universo, es infinito. Pero, de hecho no se trata de una única sustancia, de un UNO, es más bien un múltiple.

 La nada es un concepto diferenciador, de bordes, de limitación, para poder nombrar, dado que nombrar, poner un nombre a algo, es delimitarlo, y, porque no también de crearlo de alguna manera, al menos para nuestro universo del entendimiento racional.

Que es el logos?

Uno se pregunta por la filosofía de los suburbios, de los pobres, de los marginados, de los esclavos, de los grupos minoritarios, de los excluidos,  de los transgresores de la ley encerrados en las cárceles, digamos que la instauración del LOGOS, deja por fuera lo que ese LOGOS  ya no representa, y en pos de que verdad se erige el LOGOS?, en pos de una verdad poderosa, que ostenta el poder, de una verdad que instaura un poder… quizá de la verdad de la razón, que instauraron los pensadores griegos?

El LOGOS no abarca todo el conocimiento, nada hay en la mente humana que lo pueda abarcar todo, pero, dada esta limitación, hay posibilidades, agujeros del conocimiento, y no me refiero solo al desconocimiento del inconsciente humano, lo no-abarcable en el conocimiento, es también la infinitud del universo, lo inabarcable del mismo. Es tan grande la sombra que arroja la tan mentada luz de la razón, que ese oscurantismo se erige como un gran obstáculo epistemológico, como un abismo oscuro.

Creo que los sistemas lógicos se crearon en función de la etapa de la evolución del hombre en el planeta, y que son funcionales y generan sistemas de verdad para esos momentos históricos y necesidades de las ciencias y las tecnologías, pero no resuelven ninguna problemática de verdad, porque la verdad no existe, como tampoco los universales. La verdad no existe como una realidad ontológica absoluta, son momentos de nuestro entendimiento humano, puntos de mira según no quiere decir que no existan los planetas, los mares, la tierra y el sol. El universo es multi-verso, y ni tan siquiera se contiene a si mismo… Las lógicas bivalentes, trivalentes, polivalentes, modal, temporal, epistémica, probabilísticas, difusas, es decir lógicas clásicas y no-clásicas, son solo el producto de estos procesos, donde nada es singular, todo es plural y multiverso al infinito, empero, el hombre si es singular…

Todos los razonamientos que no encajen en estas premisas de estas lógicas, sobre todo me refiero a la lógica formal, aristotélica, positivistas, por lo tanto no serán verdaderas, o aparecerán como ilógicas, o como irreales, o falsas, o como mero desecho, pero este también existe, en alguna lógica debiera estar.

Entonces debemos pensar que todo lo que no aparece, toda realidad que no sea iluminada por estas lógicas, entonces no existe?.

En el mundo material, por decirlo así, siempre me he preguntado de porque los edificios no se caen, porque se puede construir un puente tan extenso sobre un gran rio, es decir, hay leyes en lo físico, en lo material, pero son constructos que nos permiten operar sobre esa realidad externa, podríamos tener otros constructos y tendríamos otros resultados, posiblemente. Además, esa porción de la realidad que se puede controlar, solo es una pequeña parte, se nos escapan seguramente muchas más.

 Lo que queda por fuera del significante es logos?, el  logos es un ordenador, algo así como el falo, un ordenador relacionado al poder, al poder dominante…

Siempre hay todo, pero no hay logo que ordene y contenga a ese todo infinito, que es caos, casualidades organizadas, o causalidades infinitas y organizadas.

EL SER NO EXISTE, es decir, no existe como unidad, porque lo que si existen son infinitos seres, múltiples, pero no son los entes, son los seres infinitos y múltiples.

En la historia de la filosofía, y la metafísica repiten en el concepto de SER a un DIOS, el ser es algo que se explica a sí mismo, es tautológico, si digo algo, cualquier cosa, debo partir de algo, caso contrario no podría ni siquiera comenzar, tengo que dar algo por sentado, alguna afirmación sobre la cual apoyar el razonamiento posterior. Sin embargo, podría utilizar otra lógica, y decir, ya que el ser no existe. intentamos formular, dar sentido, armar razonamientos sobre esta multiplicidad, intentando  intelegir algo desde nuestra insignificante posición de ser humano, desde nuestra perspectiva como hombres.

Sin embargo, esta manera de expresarse de determinado entendimiento humano, fue utilizada por los “dadores de sentido y realidad”, los creadores del orden, orden que indica determinadas conductas, y las conductas que no se someten a sus designios, entonces son conductas clasificadas atentamente por las leyes, lo jurídico, la psicopatología, o enmarcadas como lo ilógico, lo feo, lo no científico, lo informal, lo absurdo, en fin, todo lo que no estaría en las universidades, que son centros donde se acumula el desconocimiento.

Siempre hay todo, pero en permanente cambio, ese todo es infinito, pero no es uni-verso, sino multi-verso, lo universal no existe. Si digo la palabra ‘gato’, es claro que el gato existe más allá de mi conciencia, representa determinadas características que lo reúne en ese concepto, empero es siempre cambiante, y lo que en nuestra tierra es un gato, aun en el más lejano planeta de nuestra galaxia, aunque tuviera otro nombre, reuniría  muy posiblemente –en el caso de existir- similares características del gato en nuestro planeta, en este sentido podemos decir que  hay universales, pero es un universal generado por lo histórico, lo genérico, por debajo del mismo, están los entes con sus infinitas diferencias. Siguiendo este razonamiento bastante cómico, diré que objetivamente un gato existe, y seguirá existiendo aunque no existiera ningún ser humano, de eso no hay duda. El seguirá maullando y ronroneando. Claro que lo que está en cuestión no es el gato.

El universo siempre fue, es y será, parece el concepto de dios, pero no lo es, el universo no es una voluntad, es pura energía cambiante, desorganizada, no es moral, solo energía vagante, caótica a veces, otras organizada, otra azarosa, otras quien sabe que cosas impensables sea. Pero es el ser humano quien le atribuye estos significados, estas teologías.

El ser son los entes, el ser es multi-verso, es infinito, es histórico, es cambio permanente. Pero, solo el hombre con su pensamiento puede organizar este caos, lograr identificaciones, puntos de anclaje en el movimiento, y nombrar, nombrar y delimitar, clasificar, crear espacios virtuales que son funcionales a la psiquis humana. El universo, ni el ser, necesitan de dios. Nada ni nadie necesita de dioses.

Dios es un concepto delimitador, generador de bordes para la angustia y el miedo, y utilizado para ejercen el dominio de los grupos hegemónicos del poder,  que explica un origen que nunca existió, ni dios ni big-bang, ni nada, todo estuvo siempre con muy distintas formas y energías. Por lo tanto no tiene sentido explicar el origen del universo, su extensión, su límite, porque sencillamente no los tiene. Somos partes de una cadena más o menos organizada, pero, el hombre, al existir, al poner su voluntad y producir cambios, orientaciones en las cosas, en el decurso del universo, produce cambios.

Uno podría pensar que el LOGOS de los Griegos, la filosofía misma, nace en una ‘cuna de oro’, es decir, nace en la casa del poder. Así, lo que deja por los costados es mucho, solo ilumina con su racionalidad partes de la realidad, o crea realidades a conveniencia de determinados poderes. No sería hora ya de dejar de citar a los griego, y pensar nuestras propias filosofías, porque está muy bien hablar y estudiar a Platón, a Aristóteles, etc., pero ya es tiempo de citar también al hombre de la calle, al cartonero, al filósofo desconocido, a una obra de arte, cine, literatura, etc. Es hora de dejar de están tan sometidos a poderes intelectuales, filosóficos, de un SER que se erige como el dueño de la metafísica. Y la metafísica, y el ser de nuestros seres latinoamericanos, indígenas?.

Cuando decimos ‘PODER’, que decimos?, hablamos de fuerza física sobre los demás, que se traduce finalmente en castigo corporal, en hambruna, en privaciones, en heridas narcisistas, tal vez, en la muerte misma… El poder no existe de por sí, no es natural en el ser humano, nada lo es, tal vez lo único natural en el ser humano sea ser, existir, el ser humano está solo ante el universo y ante sí mismo, los únicos absolutos pueden ser sus marcas inconscientes. Pero, es un ser que NO está solo, esta con otros seres iguales en esta condición, comparte con ellos, se crea con ellos, oponiéndoseles, compartiendo con ellos.

Quizá también toda la Metafísica, el estudio del SER, no sea mas que un invento en soporte de ese logos original, que solo quería hacer un UNO primario-originario, un partir de, desde, una idea fantasiosa de unidad, un ordenador,  pero, solo existe la fragmentalidad, lo múltiple, el devenir, lo diferente, lo universal solo es un constructo, una estructura armada para pensar, para analizar, para ordenar, para clasificar, para discriminar, y, para dominar…

El poder y el Falo.

El poder, está en relación al falo, es el dominante, algo así como el amo, el que lo tiene domina al otro, a los otros, pero, también otorga privilegios: dinero, sexo, consumo, lujos, viajes, vida ociosa, conocimientos, menos trabajo, etc. Pareciera que aquellas personas que se apegan al poder necesitaran del mismo para establecer su identidad inestable, que el poder los resarciera de las múltiples heridas narcisistas que la vida nos depara, que con el poder lograran los bordes pulsionales que eviten los desbordes de la pulsión, y evitar así la fragmentación, la muerte, o las muertes…

Quizá la única característica del ser humano es que es, y que tiene conciencia de ser, pero es un ser que es siendo, un ser que nunca es el mismo, pero mantiene la ficción de serlo, se posiciona en un ser, en un uno, en una imagen que totaliza lo fragmentado, lo caótico, lo organiza, bajo los espejos del lenguaje, le da un sentido al devenir constante, el hombre, se casa con el lenguaje, se identifica con él, pero hace el amor con la otra cosa, con lo distinto, con lo que está por fuera del lenguaje.

Se trata solo de pasos, de procesos, de discontinuidades que se reúnen y constituyen tendencias, eso es el universo. Algunos comportamientos de los entes parecen responder a determinadas leyes, empero, solo son comportamientos de los entes en situaciones específicas, puntuales. El universo, mal llamado UNI, es PLURI, es múltiple y cambiante, es y no es al mismo tiempo y en el mismo sentido. Así, no está mal nombrar las cosas, diferenciarlas, es necesario hacerlo para poder manejarnos en la sociedad.

El Ser no es único, es múltiple, es diferente a sí mismo, está en contradicción, no le creemos nada, el SER no es idéntico a sí mismo, y sin embargo es. Es contradictorio a sí mismo, el ser es y no es. Es infinito, cambiante, y puede tener múltiples identidades.

Principios lógicos.

Quiero decir algo sobre estas metáforas.  Generalmente son atribuidos al filósofo griego Parménides de Elea (siglo V antes de cristo). Las mismas fueron creadas por mentes que necesitaban un dios, que querían mantener un determinado orden, un absoluto, algo que no cambie, una entidad que se mantenga en el poder. El principio de identidad, A es igual a A, sin embargo, algo puede ser distinto a sí mismo, un ente puede ser pero no igual a él mismo, su cambio es tan permanente que no puede ni tan siquiera compararse consigo mismo en ningún punto.

Yo soy yo y no soy yo, esto es claro si considero la conciencia, y el inconsciente, y creo que mi cuerpo es el mismo, pero a cada milésima de segundo ya no es el mismo, cada cosa cambia siempre y en múltiples sentidos. Algo es A, pero cuando pienso A, ya es algo distinto, porque además ningún concepto podría abarcar la totalidad de un ente determinado, siempre sería un A, y sería algo más a la vez.

Se dice siempre que el SER es, simplemente es. Bueno esto es como decir “esto es así porque lo digo yo”, entonces yo diré que el ser es y no es a la vez, que el ser es deviniente, cambiante, nunca es uno, nunca es idéntico a sí mismo...

Es más interesante pensar en un principio de la diferencia, que algo se diferencia de otras cosas, que no es igual, todas las cosas en el universo son diferentes, y se trata de respetarlas, de concederles el status de SER, y del sus respectivos derechos a ser. Esto es decir que tienen derecho a ser, pero si este ser es un dictador, no tiene derecho a serlo, porque su existencia necesita la destrucción de otros seres. Digo esto porque el SER también es una ética.

El principio de contradicción o de no-contradicción: Dice que si A=B no puede ser que A=B,  donde si hay dos juicios, uno afirmando algo y otro negando ese algo, los dos no pueden ser verdaderos al mismo tiempo, pero sí que lo pueden ser!, los entes son y no son ese ente al mismo tiempo, se diferencias, cambian, se confunden, se funden, renacen… la contradicción existe en los entes, los entes son contradictorios siempre. Esto es negar la contradicción como realidad, esto implica querer imponer un razonamiento sobre la realidad, como forzando el entendimiento humano, de la razón, como sometiendo el pensamiento, o, tal vez sometiéndose a dios, al poder, no contradecir al señor dios. Por lo tanto, el ser es y no es al mismo tiempo y el mismo sentido, ontológicamente hablando. Y como una cosa puede ser y no ser al mismo tiempo?, bueno, ofrece más dificultad lo contrario!, todas las cosas son algo, y otras cosas a la vez, porque esa supuesta identidad, es un constructo creado por necesidades del ser humano, o de algunos seres humanos, en determinados momentos de la historia de hombre, siempre en función de un UNO, de un dios, del poder, del sometimiento de algunos seres hacia otros.

El Principio de tercero excluido. A es igual a A, y A no es igual a A, los dos no pueden ser falsos a la vez,   los dos no pueden ser verdaderos al mismo tiempo, pero sí que lo pueden ser!, un ente puede ser y no ser al mismo tiempo, la contradicción es real. Está en relación al anterior. Indica que no hay término medio entre el ser y el no-ser, y efectivamente  sí que lo hay, el ser es todo eso que ocurre entre el ser y el no-ser, y no me refiero solo al devenir del ser, que es cambiante permanentemente, sino a todo lo que no conozco entre el ser y el no-ser. De modo que también solo por la duda, no puedo decir que no existe nada entre el ser y el no-ser.

Todo el problema puede residir en que estos principios intentan parasitar a la realidad, instalándose como leyes universales, y solo son metáforas de determinado entendimiento humano. El pensamiento  y ser son lo mismo, no hay identidad entre ellos. Surgieron por determinada necesidad humana, fueron pilar de filosofías que sostuvieron –y sostienen aún!- a ideologías instauradas en el poder, con el objeto de someter a los hombres.

Principio de razón suficiente, se fue formulado por Gottfried Wilhelm Leibniz aproximadamente en 1666. El mismo indica que “nada es sin una razón suficiente”, pero no hay razón suficiente de nada, es más, no se aun si hay razón de algo.

Los entes se comportan acorde a situaciones específicas en momentos específicos e irrepetibles, son azarosos, son caóticos, se organizan, se agrupan, y forman procesos, cadenas de procesos, que tienen comportamientos determinados en determinadas situaciones, pero nada más…

Pensar en una “razón suficiente” es pensar en un dios, en un amo, en un origen, en una energía creadora.

El ser es, siempre es, pero es siendo. Es siendo, devenir, en contradicciones, no respetando su propia identidad, nada garantiza nada.

Solo el hombre es un ente que es siendo y que además sabe que es. Y el hombre puede modificar a voluntad el curso de otros entes, y el de su propio ser.

Ocurre que la lógica formal no nos permite pensar más que en determinadas circunstancias, un pensamiento solo de unas pocas dimensiones, basada en tiempo y espacio, un pensar dicotómico, un pensar por oposiciones, pero, esto es así?, esto no explica nada, tenemos la sensación de que es muy escaso, de que se nos escapan multiplicidades de cosas, de que el universo es tanto más…

Al pensar todo esto, pienso que la metafísica es un gran relato, de que el ‘ser’ también es un gran y enorme relato, y que este concepto soporta toda la filosofía griega, o quizá mucho más. Así, no hay verdad, no hay universales, solo parcialidades, fragmentación, esto molesta,  por ello se crearon los dioses y las religiones, por ello se creó la ‘conciencia’, el ‘inconsciente’, los conceptos, el ser, el logos, la lógica, pero es claro que es necesario, solo queda la fragmentación… Y el ser humano no se lo puede permitir, porque si no no seria,  se necesita un YO, un EGO, una identidad mediante la cual diferenciarse del resto infinito, de la serie sin fin, sin la diferenciación, como ser?.

 

 

La dialéctica.

Las sociedades humanas están en permanente conflicto, el conflicto es natural en el ser humano. Pensar una sociedad sin conflictos  es imposible. De modo de que ninguna lógica podría eliminar el conflicto. Se dice muchas veces que la dialéctica es el motor de la historia, pero el problema es que la dialéctica no existe, son momentos analizados según un analizador llamado dialéctica. No hay tres momentos, siempre se trata de múltiples momentos, de organizaciones diferentes en cada situación. La dialéctica no hace sino continuar con el pensamiento binario por oposiciones, si bien agrega y termino más, este surge del conflicto de la oposición.

Yo más bien creo que el motor de la historia es el ser humano que quiere y lucha por un mundo más justo. No creo en ningún motor de nada.

No necesariamente la historia tendrá un fin, puede tenerlo o no, puede ser un socialismo o un perverso liberalismo con grandes grupos marginados, nada está definido ni escrito, depende de las relaciones de fuerzas, de los individuos, de cómo se organicen esos grupos y las  relaciones de poder.Teniendo en cuenta siempre que el poder no es nada más ni nada menos que un organizador de la dominación, porque el poder podría estar diseminado en una sociedad, y no solo en algunos individuos o grupos o clases sociales, por ejemplo mediante asambleas barriales, vecinales, etc.    Es decir que también nuestros sistemas más o menos democráticos beben abrevan en estas lógicas del poder.

Hay un primer momento en donde se da una situación de abuso por parte de un grupo sobre otro, esto es un conflicto, no hay necesidad de una dialéctica de afirmación, negación y nueva síntesis, bien puede ser un solo proceso continuo, o bien siempre una afirmación, o bien siempre una negación, o bien muy variados procesos entre un supuesto extremo y el otro, o  bien infinitos procesos, matices entre una cosa y la otra.

Quiero decir que de lo que se trata es de un proceso. Todo es un proceso, con múltiples aristas, que pueden cambiar, que son contradictorias, que pueden existir lo blanco y lo negro en el mismo lugar y en el mismo tiempo, que la realidad tiene diferentes dimensiones.

Todo es un proceso, cuando un cuerpo muere, antes tiene vida (como una afirmación), luego muere, y niega la afirmación, niega la vida, pero al momento surge otra cosa, otra síntesis, otras vidas, sí, claro, pero la identidad de aquella vida ya murió, y no sabemos si continúa algo de esa identidad o no. Yo más bien creo que todo es como un proceso más o menos continuo, porque también puede tener cambios abruptos, rupturas, porque en realidad el tiempo no existe. Y tal vez son  las diferenciaciones identitarias las que marcan el ritmo mito del tiempo. Si no marcamos el tiempo en los almanaques, que pasaría?. Se necesita lo pasado para pisar sobre él y decir, puedo pararme, y en el presente decir, este soy yo, y así poder lanzarme hacia el futuro, esto es para poder diferenciarse del mundo, pero en realidad se trata de procesos. El hombre, tiene la posibilidad de cambiar estos procesos.

La dialéctica no explica el mundo, en todo caso explica las filosofías más o menos marxianas, geniales, que son muy útiles, pero no pueden hacer predicciones. No necesariamente ante la afirmación (tesis), debe seguir una negación (antítesis), también podría seguir algo diferente, que no fuera necesariamente una negación, sino lo diferente, otra cosa, también podrían coexistir la afirmación y la negación. De alguna manera la dialéctica está fuertemente basada en la lógica más dura, positivista en algún punto: lo que es, es, y lo que no es, no es, es como decir ‘después de esto, sigue aquello, y luego lo otro’, que afirmación!, no somos los seres humanos quienes creamos las leyes de las cosas, sino el universo en todo caso es quien nos dicta de alguna manera sucederes o cadenas de procesos.

Empero, a veces lo que es puede no serlo tanto, y lo que no es puede no serlo tanto. Entonces solo hay sucederes, cadenas de procesos…

Pensar que la contradicción es el fundamento del movimiento es un error, no necesariamente las cosas se mueven para pasar a su contrario, o a su negación que no necesariamente es lo mismo. Este es un pensamiento ‘mecánico’, un pensamiento ‘binario’, del tipo o blanco o negro, Si A es A, luego lo contrario, supongamos –A, y esto sería el devenir, pasando luego a una síntesis B, y así sucesivamente, empero, porque debe ser así?, esto es partir de presupuestos, nada indica que de un A se pase a nada, puede ser cualquier otra cosa, esa otra cosa lo determinara el azar, las circunstancias, los momentos, etc., pero no veo la necesidad, el encadenamiento. Esto es un invento más, muy bueno por cierto, pero no se trata de ley universal, solo un modelo para pensar el devenir, la realidad, que en su momento sirvió a la teoría de la lucha de clases y para poder pensar la derrota de la clase dominante por parte de los trabajadores.

Lo que sí puedo asegurar, independientemente de la dialéctica, es que el hombre es capaz y puede hacerlo si lo quiere, de cambiar su destino, su mundo, de convertirlo en un mundo más justo, más equitativo, menos discriminador. Solo que crítico al pensamiento dialectico, tan de moda años atrás, porque en realidad contradice los movimientos de luchas sociales, porque arrastra en su seno el mismo pensamiento binarista, por oposiciones, de identidades, pensamiento insistente en destruir lo que es diferente o distinto, la particularidad, destruye lo particular en pos de lo general, una especie de UNO, que aunque es deviniente, aunque que cambia permanente y genera mediante síntesis nuevas realidades, deja a la sombra lo que no entra en su algoritmo. La revolución es un cambio permanente, pero no se atiene a algoritmos más o menos simplistas.

 

Los contrarios existen, pero no de manera tan tajante, es decir que estos contrarios son una manera, una lógica del pensamiento que también conlleva una determinada ideología, ideología que parte de escindir en dos las realidades, y, lo que no se encuadra en ellas (es decir: la mayoría de los seres humano, y el universo) no encaja en el pensamiento dialectico. Pero también existen las cosas similares, las diferencias, las infinitas particularidades, y hay toda una gama infinita de diferenciaciones entre un ser y otro ser. En el mundo material, el movimiento, el devenir, tiene mucho que ver con situaciones de azar, de momentos y circunstancias en que se parte de algo, y se puede dar más o menos una serie que tiene sus propias lógicas, y leyes, estas leyes solo son momentos de acumulación de sentidos, en donde se repiten reiteradamente algunas situaciones.

Las cosas pueden o no ser contradictorias en sí mismas. Las cosas pueden ser cualquier cosa, ellas mismas, similares, pueden ser cualquier otra cosa, diferencias. Estas diferenciaciones, estos algoritmos para explicar la realidad están más en nuestras mentes que en la realidad misma, y están teñidas de fuertes ideologías discriminatorias, que siempre intentan apoyar lo instituido de alguna manera. Pero, no es que en la realidad de la naturaleza, en la materia, no podamos observar determinadas “conductas” de  lo material, de hecho es porque podemos encontrar ciertas regularidades, podemos efectuar predicciones, modificaciones en el mundo material, y manejarlo según nuestras necesidades, y prevenir situaciones desastrosas, enfermedades, etc. La quietud, lo estático, no existe, todo es movimiento, cambio permanente. Muchas cosas  se conservan  hasta que su cambio sea demasiado grande, y va produciendo otros cambios, se transforma en otra cosa, y esto es de alguna manera la ley del cambio cualitativo por acumulación de cambios cuantitativos. Pero no quiere decir que sea universal y para todos los escenarios. Además, en este punto debiéramos preguntarnos qué es lo que determinada que tal gota hará rebalsar el vaso, es decir que cambio será el que acumulándose al montón, produzca el tan mentado “salto cualitativo”.

La unidad no existe, la unidad es un principio de identidad para poder pensar. Yo soy yo, y necesito serlo para autorreconocerme, pese a todos mis cambios, si me desconociera totalmente, no sabría que soy yo, empero, la naturaleza no piensa… de todos modos debemos ser cuidadosos con otorgar realidad ontológica a estos principios de identidad.

De hecho, como dice el materialismo dialectico, los fenómenos son procesos, pero todas las cosas o fenómenos son procesos. En la materia el tiempo no existe, en cambio en los procesos sociales, del hombre, del animal, el tiempo existe porque el ‘yo’, la identidad, se basa en su historia, en la historia familiar, y en la historia de su cultura, y de la humanidad toda… y para el hombre, para el ser hombre, el tiempo existe, dado que es la demarcación de su pasado, presente y futuro, y la modificaron de sus expectativas de vida, y de los cambios corporales. Pero entre pasado, presente y futuro,  existen numerosas posibilidades, incluso desde el presente, el pasado cobra sentidos de futuro. Por ejemplo, al resignificar una situación del pasado de mi vida, puedo, desde este presente, imaginar e ir creando un futuro distinto. El hombre puede modificar su tiempo, su futuro, el significado es suyo, el futuro es suyo. De hecho, el tiempo, por fuera de la realidad humana, en el mundo de lo material, no existe, existe el cambio permanente que es movimiento permanente.

No hay ‘cosas’ que sean unidades, todos son devenires, procesos que devienen, evolucionan o involucionan. No hay necesariedad alguna, de un hecho no sigue necesariamente uno determinado y absoluto, pero se constituyen como agrupamientos de hechos que tienen algo como leyes propias. En realidad el azar son procesos, y los procesos son algo así como agrupaciones de eventos que tienen determinada necesariedad entre ellos, valido para esa circunstancia, ese momento, valido para un determinado agrupamiento de realidades

En el infinito universo nada es necesario, ni yo, ni Ud., ni dios, ni nada, no existe la nada ni el vacío, se trata de infinitos procesos, devinientes, que se transforman  de materia en energía y viceversa, y quien sabe en qué más.

Pero, el hombre tiene la capacidad de intervenir, de modificar, de crear la necesariedad, de crear fines, lógicas entre las cadenas de procesos mediante su intervención. El ser humano puede intervenir para modificar la realidad más externa, no solo su propia realidad y la realidad social. El hombre puede cambiarlo todo, o casi todo.

La palabra proceso, no me gusta, no suena bien, hay algo aun de mecánico en ella, prefiero el concepto de cambio, modalidades de cambios, modalidades del devenir, diferencialidades.

Entonces el pensamiento dialectico propone la guerra y luego la unión de los contrarios en síntesis superiores, en la famosa espiral dialéctica, el crecimiento, el desarrollo, la evolución, y en realidad no necesariamente debe ser así, puede ser cualquier otra cosa. Entiendo que desde un punto de vista ideológico esto fue interesante, y necesario!, pero no podemos continuar con este misticismo, porque es necesario pensar distinto los procesos revolucionarios, y con más amplitud, y no tan mecánicamente.

Creo que puedo decir que no existen los contrarios, porque: qué sería algo contrario a otra cosa, que sería lo contrario de A?, que sería lo contrario de la vida? La muerte tal vez, pero porque?, lo contrario del amor es el odio? Porque, no será que ambos existen, no solo estos dos, sino que son algo así como dos puntos en una serie infinita, y entre ellos hay devenires infinitos también.

Lo que sí existe es el cambio permanente, la posibilidad del crecimiento y el desarrollo. Si algo es blanco, no es negro, entonces aparecen como opuestos, en realidad se trata de momentos en la materia, determinada agrupación de vibraciones que producen un color u otro color. Pero debemos ser cautos y no pensar que el universo sea un gran cuerpo que tiene movimiento, porque no es dios. Existe la diferenciación, y existen infinitos entes, y están en movimiento permanente, por ahí un ente sea A, luego B, luego C, luego nuevamente A, tal vez más tarde –A, etc. Y el ser, nada, el ser es un intento de universalización, el ser no existe, pero existe porque sin él es imposible pensar. Pero el ser no es UNO, el ser es lo diverso, el devenir, el ser es los seres.

No hay una tal síntesis de procesos contrarios, los entes son, devienen, son múltiples, pueden pasar a ser algo muy distinto a lo que fueron en un momento, o pueden pasar a ser algo similar, o más diferenciado, etc., no hay síntesis, es otra cosa, o en alguna oportunidad, tal vez sea una síntesis, una fusión de dos contrarios que originan un nuevo ser, pero también podría ser otra operatoria cualquiera.

Que exista la carga + y la – , y la carga eléctrica neutra, no implica que no existan infinitas polaridades entre estos dos extremos, y si bien los  hemos determinados en dos puntos,  no perdamos la visión de que se trata de una creación nuestra.

De hecho la verdad – si es que ésta tiene algún grado de existencia- estaría siempre más cercana al pensamiento no identitario, más cercana al pensamiento contradictorio, de coexistencia de las diferencias, no tan clasificatorio.

La verdad no es posible porque es infinita. Empero, para el hombre, desde su perspectiva, en un determinado momento de su historia, existen verdades, pero no son universales. Son verdades más o menos, en relación a la civilización humana, a la construcción de la cultura, pero podría ser distinto, y además siempre se puede cambiar…

La verdad (como cosa universal) no existe, pero yo como ser humano, la necesito, entonces fabulo. Es decir, que la verdad no existe en si, como algo determinado, como algo absoluto y para siempre, es cambiante, es devenir, está compuesta por diversas dimensiones, es compleja, está formada por muchos grados de veracidad. Lo mismo que yo digo en este momento, puede cambiar en otro momento de la historia, en otras civilizaciones, en otros mundos, o tal vez pueda cambiar ahora mismo. Entonces, se toma un punto de la serie infinita y  allí se ancla una verdad, que es operativa y funcional a ese momento, a esa circunstancia, a esa sociedad, a esa necesidad y a ese deseo, a ese lugar del universo. Pero nada más.

Pero…. El universo es infinito, siempre existió, y lo seguirá haciendo, siempre devendrá. Para el ser humano, el hombre, el problema es distinto, porque el hombre puede modificar su destino, tiene libertad para hacerlo (en el mejor de los casos), tiene más o menos libertad para hacerlo. El hombre no sabe de dónde viene ni hacia dónde va, nunca se sabrá, puede venir de homínidos, de otros planetas, de diversos lugares, no tiene sentido explicar esto, porque hacerlo implica jugar una teoría, una afirmación en base a las necesidades subjetivas de cada ser pensante, o de los escasos y mitos, y pobres conocimientos que se tienen en este momento (me refiero a la aun primitiva tecnología, conocimientos lógicos y filosóficos).

El hombre es un ser que se sabe a sí mismo, se piensa, y puede modificar el curso del azar, crear leyes, modificar la materia, los entes, etc., para bien o para mal, y como hombre debo propender a conservar la vida, el crecimiento, el hombre es un ser que siempre camina por las altas cornisas de las montañas, al borde de los principios, nunca se caerá, pero puede caerse.

El hombre es un ser que puede pensar, puede crear, puede modificar a los otros entes, puede modificar al ser con sus actos, puede modificar al mismísimo ser.

Y el LENGUAJE es el gran disfraz de todo esto, la gran careta, o las máscaras de las realidades, porque una realidad lo es para mí, para un grupo, para una sociedad, para una civilización, para el ser humano, no necesariamente para todo el universo, con el uso del lenguaje el hombre se creó a sí mismo, oculta todo lo que le conviene, solo ve parte de la realidad, porque, fuera del lenguaje, de los conceptos, que hay?, bueno, todo lo que no es capturado por las lógicas del lenguajes son el resto de las realidades infinitas.

Lo único universal es la diferencia, el cambio, porque no se contradice a sí mismo, puede ser y no serlo al mismo tiempo, y ser y no ser varias cosas contradictorias o no al mismo tiempo y en el mismo sentido. Aunque, el cambio se contradice con el cambio mismo, dado que si todo cambia, también debiera cambiar el cambio. Pero, tengamos en cuenta de que se trata de juegos de la lógica, más que de realidades, y así es que si decimos “todo cambia” nos parece que se contradice.

En verdad, lo siento, pero me cuesta enormemente tanto creer en una lógica de lo sucesivo, del encadenamiento, de lo causal, como en la dialéctica. Qué es esto de tesis, antítesis y síntesis?, está bien, ya no estamos en el siglo XIX, entonces, de que tesis me hablan?, de que antítesis? Y cual síntesis?, no hay tales cosas. Solamente hay procesos deviniendo, se puede tomar un punto en el mismo y generar encadenamientos para explicarnos algo de la realidad y poder operar sobre ella, pero de ahí a dar status de real universal y objetivo, bueno no. Si queremos y tenemos la voluntad, la ética, para hacer la revolución y cambiar las situaciones de injusticia, de sufrimiento humano, de alienación en un sistema perverso, pues, hagámoslo!.

Pensar que está la flor, y luego genera el fruto y luego se cae…. Es pensar en círculos, en eternos retornos, que pueden o no ocurrir en la realidad. Pensar de que algo es y aquí está la identidad del ser, luego no es y es el no-ser, para luego surgir un nuevo ser conteniendo a las dos anteriores, pero con un ser nuevo, es pensar en círculos. No hay 1, 2 y 3, esto es un número mágico de las religiones antiguas. No hay dialéctica posible. En todo caso, la dialéctica es un muy buen método para explicar realidades, procesos de dichas realidades que se pueden explicar con la dialéctica o sin ella, pero no creamos que es un pensamiento de los llamados revolucionarios, antes bien, me parece un pensamiento muy poco revolucionario. Mejor sería pensar en procesos cambiantes, en devenir permanente, en que todo cambia, y aquí tratar de ubicar la identidad o las identidades, mejor sería pensar en plural, creativamente.

Alguna vez se pensó, y estuvo genial que Marx lo pensara así, que el proceso dialectico conllevaría al triunfo de las revoluciones sociales, y a la instauraciones de los sistemas socialistas en el mundo, pero no hay tal realidad, esa supuesta dialéctica con un fin determinado, con un telos, solo existía en la mente de algunos revolucionarios indudablemente de gran ética, pero nada más. Los procesos sociales no llevan ínsitos en si la destrucción de otros, todo depende del significado, de la lectura que otros seres humanos hagan de ellos. Porque la dialéctica o no dialécticas somos nosotros, todos. Es decir, que nosotros somos la única posibilidad de cambio, salvo algún juego del azar…

No veo que el universo sea el resultado de luchas de elementos contrarios, que se superan los unos a los otros, no veo ese supuesto motor de las cosas, más bien creo que aquí subyace una idea de un dios motor de todas las cosas, del mal y del bien y sus luchas. Hay puntos de oposición entre dos hechos, pero son más bien oposiciones en nuestro entendimiento humano. Pensar así, es pensar de modo binario, por oposiciones, que tanto daño hacen al ser humano, las cosas no son opuestas, muchas veces los opuestos conviven en contradicción y hasta con cierta armonía.  En las cadenas de los hechos procesos que son series más o menos infinitas, uno toma determinados puntos y pueden aparecen como opuestos binarios, o, porque no, también puede haber muchos opuestos y no solamente dos. Esto es como pensar al ser que es y luego al no-ser, pero antes del ser y después del no-ser, así como en la mitad entre el ser y el no-ser hay infinitas posibilidades.

Pensar que la acumulación cuantitativa puede producir un salto y efectuar cambios cualitativos no me parece una ley universal, es decir puede ocurrir en algunos hechos de la naturaleza o sociales, pero no es necesario, es decir no hay necesariedad siempre entre el crecimiento cuantitativo y lo cualitativo. El ejemplo del agua, que no deja de ser inocente, es, si se lo quiere considerar apto para explicar esta supuesta ley de la dialéctica, pero depende de los analizadores que se tomen. La acumulación cuantitativa puede ser también cuasi infinita y no producir nada nuevo, es decir, siempre produjera algo porque una cantidad determinada al aumentar aunque sea lo más minino ya está produciendo un cambio. En la realidad objetiva estas cuestiones no ocurren, son herramientas más bien de determinado entendimiento del ser humano.

La negación de la negación padece también de estos errores, porque no es necesario negar una afirmación para pasar a algo nuevo, puede ser también una modificación, modificaciones parciales, no es necesario negar. Esta manera de pensar considera que solo se puede pasar a una nueva realidad o hecho negando al anterior, siempre pensando en opuestos binarios. En la realidad del universo no todo es oposición, ni lucha de contrarios, y menos de contrarios que son dos (opuestos binarios).

Además, esa especie de “eterno retorno” de la dialéctica, esa espiral, (que me recuerda al pensamiento místico, a tufo de religiones) creo que no tienen sentido más que para algunas operaciones del entendimiento humano. No veo la necesariedad del pensamiento dialectico para la revolución en las sociedades.

Un proceso revolucionario no se puede pensar desde aquí.

Esta dialéctica propone un crecimiento mediante estos círculos dialecticos cada vez más ricos, más complejos, más evolucionados. Piensa un vector desde lo más ínfimo hacia lo más complejo, como un cierto telos.

Pero no hay nada más revolucionario que lo que es indefinido, indeciso, complejo, en pleno devenir, cambiante, multiverso, y, por sobre todo, fuera de cualquier algoritmo que intenta sistematizar, cientificizar, o de alguna manera, matematizar a la realidad.

La dialéctica conlleva un mecanicismo en su interior, y es mortal, y es que propone un pensamiento de afirmación, y luego –porque si- de negación de la negación, y una síntesis de lo ocurrido generando un hecho nuevo, o nuevas realidades, donde las anteriores de alguna manera conviven. Miren, esto puede ser así, pero no es necesariamente toda la realidad del universo, ni de los procesos sociales.

Es claro que podemos meter a presión cualquier hecho de la realidad humana, histórica, de la naturaleza, bajo el algoritmo de la dialéctica, pero esto en detrimento de la realidad. En todo caso la dialéctica es una analizador más, que, de alguna manera superaba a la lógica formal, pero que mantiene los elementos antiguos, como ser el juego de oposiciones, la lucha entre opuestos, la resolución en nuevas realidades.

 Así las cosas son o blanco o negro, femenino-masculino, bueno-malo, lindo-feo, es una manera de pensar que parte de determinaciones, que es tautológica, y no agrega siempre nuevos conocimientos. De hecho, el pensamiento no-dialectico donde quedaría entonces? Seria irreal? Sería incorrecto porque se cree que no es consustancial con la revolución?. Es un error.

Este pensamiento conlleva la discriminación, la oposición por sí misma, la dicotomización en juego de opuestos que luchan entre sí. Y los opuestos no necesariamente debieran estar en guerra.

Una cosa es la necesidad indiscutible de la equidad y justicia humana, de las posibilidades similares para todos, de la libertad en pos del bien común. Pero el pensamiento dialectico no permite las infinitas diversidades, los infinitos matices, los distintos resultados que pueden convivir, y los opuestos que puedan ser muchos más que dos, y que pueden también convivir, no necesariamente estar en lucha, negaciones, destrucciones, y nuevas síntesis.

Este pensamiento, que viene desde los griegos antiguos, y que retoma genialmente Hegel, es un pensamiento idealista, pone o antepone a las realidades algunos algoritmos, y las realidades deben someterse al mismo para cobrar derecho a ser, a existir, caso contrario, si no es dialectico no es real.

Bueno, es lo que ocurre con muchos marxistas, para los cuales si no hay dialéctica no hay realidad, no hay cambio, no hay revolución. Sin darse cuenta que la dialéctica conlleva costados mecanicistas, positivistas de alguna manera, sobre todo en eso de no reconocer más que tres momentos fundamentales en detrimento de la infinita variedad entre cada uno de ellos. En definitiva, si un hecho o un proceso no entra en el algoritmo dialéctico no es real, entonces se le resta todo lo que sobra, de modo de que se adecue a esa necesidad de determinado tipo de pensamiento, el resto no existe, es un resto, no participa del ser dialectico: que gran error!. Inclusive pensar que el universo, el mundo, se basa en oposiciones, en un binarismo de opuestos, y que la negación de uno por otro, produciendo una nueva síntesis, es el motor del movimiento, no es cierto.

Las cosas, los hecho, los procesos, no necesitan ser negados para pasar a una nueva significación, no necesitan ser refusionados, ni tampoco mediante la acumulación se obtienen –en un determinado momento en la acumulación- los cambios, más bien se trata de distintos estímulos aplicados a un determinado hecho que produce otras reacciones. El pensamiento binario, que piensa por oposiciones, por síntesis de opuestos, es un pensamiento mecanicista, puramente ordenador, no tiene ningún estatus ontológico, es un pensamiento teleológico, en algunos aspectos –no es lo mismo pos supuesto- se parece al algoritmo causa-efecto, que pone la necesariedad, una lógica para justificar que se parte de algo y se debe llegar a algo.

Veamos, un pensamiento revolucionario, de cambio, puede sentirse más cómodo con la dialéctica indudablemente, pero esta tiene muchos costados mecanicistas, deterministas, y positivistas, que acotan la libertad, tiene además en su contra, de que no reconoce lo que no esté inmerso en su algoritmo, en sus leyes.

Pero, ya la dialéctica ha perdido relevancia, y no sé si en algún aspecto los fracasos de las políticas marxistas aplicadas en algunos países en el siglo XX, no tienen que ver en algún punto con este mecanicismo, con esta negación de la complejidad de la realidad, con este desconocimiento de la infinita variedad.  Pero, jamas olvidemos que a partir de Marx se genera otra realidad, otro modo de hacer filosofia, podemos estar de acuerdo con algunas tesis y con otras no, y el mundo, las relaciones sociales pueden  haber cambiado, pero desde un punto de vista ético, humano –que mas realidad que esta-, el intento  marxiano y de sus seguidores en general es muy constructivo, muy humano.

Que todas las cosas, la naturaleza, los hechos de la misma, y los hechos sociales, sean cambiantes –en ocasiones pueden no serlo-, de que el ser este en devenir permanente, en cambio, en búsqueda de nuevas realidades, de nuevos significados, estoy de acuerdo, pero de ahí a que sea la dialéctica lo adecuado para estos análisis, estimo que de ninguna manera, si bien representa un avance respecto del pensamiento de la lógica formal.

Pero, la dialéctica como cambio permanente del ser, de su devenir constante, de su mutación, es algo con lo que estoy de acuerdo. Todo es movimiento en el universo, pero, puede haber algo que también no se mueva. Bien, pero la dialéctica se opone fuertemente a la lógica formal, dado que ésta no considera al movimiento, y esto constituye un avance. Para la dialéctica el movimiento está basado en las oposiciones, hay aquí un motorcito que es la guerra de los opuestos la que produce el movimiento, con lo cual disiento profundamente. El movimiento no procede por opuestos, sino que está en relación a infinitos opuestos, en todo caso. No se ve de qué manera la oposición, como operación de relación entre dos entes, deba ser el motor del movimiento, en todo caso, si lo es, pero es solo uno de los motores al que se alude. Metáfora del motor que no me gusta, porque me recuerda a aquel primero motor que era un dios. Otras operatorias entre los entes pueden ser posibles para generar el movimiento, o, tal vez este existe porque sí. Otras modos de relación entre los entes pueden ser –aparte de la oposición, la guerra de los opuestos-, lo semejante, lo distinto sin ser lo opuesto, lo divergente, además un ente puede no tener ninguna relación con otro ente, o puede tenerlas todas a la vez.

Desde la óptica del pensamiento dialectico se dice que el universo en su devenir constante, se mueve por la guerra de los opuestos, que se acercan y se alejan, se atraen y se repelen yd e que hay como un movimiento perpetuo o circular de creación, destrucción y nuevamente creación del universo. Yo más bien creo que en algunos casos puede haber opuestos, pero en la gran mayoría de los casos son infinitos opuestos. En la materia hay tensiones internas, juegos de oposiciones, o no, también hay juego de similares, de fuerzas que no necesariamente son opuestas.

Podemos pensar en la estructura atómica, donde, en su interior –si es que en el átomo hay un interior- se observan fuerzas de atracción y repulsión, fuerzas eléctricas, pero también hay neutrones, y quien sabe que otras fuerzas, que otros procesos, que otras variables, en fin, no es tan mecánico como se dice. La atracción y la repulsión no son la causa del movimiento y cambio permanente, en todo caso son dos integrantes del movimiento, entre infinitos otros integrantes conocidos y desconocidos siempre, ni necesariamente están presentes en todos los sistemas de la naturaleza, nuevamente se trata de un pensamiento mecanicista, donde mediante un determinado algoritmo, se puede determinar o predecir toda la realidad, una especie de causa-efecto mecánica. Lo que ocurre es que el materialismo cree que debe pensar la materia observable para tomar de ella algún algoritmo que se piensa es correcto, y luego transpolarlo a los sistemas humanos, a la historia, a la interpretación de la cultura, como si se tratara de un absoluto. Tampoco es necesario considerar un primer impulso como un dios. Ambos pensamientos no son necesarios.

En todo caso, si aceptamos esta supuesta –y hasta un poco cómica- lucha de contrarios, que es lo que produce la atracción-repulsión? Porque son necesarios? Son realmente movimientos de atracción-rechazo? O es nuestro entendimiento que así los matematiza?, tiene un status ontológico?. Yo no lo creo. Además lo semejante se repelería, y también estaría generando movimiento y cambio, en fin.

Es una especie de positivismo que apunta a que todo se puede conocer, predecir, todo es matematizable! Todo cabe en un algoritmo, y lo que no? Pues lo que no entra en esta fórmula no es, simplemente no es!. Este es el ideal de la ciencia, al menos la ciencia más formal y clásica, porque en los últimos años la ciencia está cambiando sus paradigmas del conocimiento y estudio de la realidad.

El materialismo, así llamado, cree que debe explicar todo por la materia, que lo que no se explica desde esa supuesta entidad que llama materia no es real, es del mundo ideal, como si este no existiera, como si el mundo ideal no fuese nuestra manera humana de ser. Pero que es la materia?.  Si todo es materia, también el pensamiento, la idea, lo deberán ser, si todo es materia… pero claro que aquí materia ya no es simples fuerzas de atracción repulsión, de movimiento, de devenir, de ser o no ser, sino que esta la interpretación, la significación. Siempre me preocupó ese pensar que la materia es todo, que todo es material, como si uno fuese un ladrillo!, Si lo material es igual a todo en el universo, entonces también lo material es la antimateria, los agujeros negros, etc. etc., terminaríamos haciendo de esa entidad metafísica que llamamos “materia” algo así como un germen originario de todo, un dios!, otro más para la colección. Se entiende? La materia como única sustancia en el universo!, puede ser un modo de explicarlo todo, pero entonces analizaríamos diversas cualidades o estados de esa tal materia, y estaríamos hallando infinitas particularidades.

Yo creo que el mundo de la naturaleza –no olvidemos de que los seres humanos también somos la naturaleza, y todo lo que el ser humano haga también es naturaleza-, de lo material tiene muchos costados contradictorios, que aún no conocemos, y, quien sabe si llegaremos a conocer, me refiero a la materia en el universo, no solo a la composición química o eléctrica de tal piedra en tal lugar. No sé si en el hombre esta primero la materia o el pensamiento como una energía también material, no lo sé, de hecho sabemos que necesitamos un cuerpo material para pensar, para existir, al menos en esta modalidad. No podemos tomar, a la manera de un reflejo más o menos complicado, algunas conductas mecanicistas del comportamiento material, para armar algoritmos que luego se vuelve a aplicar a todas las realidades. Pensando de este modo, estamos tratando de armar un algoritmo que lo explique todo!, y que pasara con lo que no encuadre en ese algoritmo?, bueno, no pasara nada porque entonces nos dirán que si no es dialectico no es real, o racional.

Es decir que se hacen interpretaciones de movimientos de la materia, interpretaciones desde las cuales se generan algoritmos, que luego se vuelven a aplicar a todo lo material, a lo social, a lo humano, etc.

En la lucha de los contrarios surge la polaridad, o polos opuestos, atracción-repulsión, femenino-masculino, malo-bueno, hombre-mujer, blanco-negro, pero solo son opuestos porque los consideramos así, hacemos un corte en las cadenas de los procesos, y congelamos su significado, siendo que además al polarizar descartamos todo el resto, nada más ni nada manos que todo lo demás!, al pensar solo binariamente.

Engels dice: "Todo movimiento consiste en el juego recíproco de atracción y repulsión. Pero el movimiento solo es posible cuando cada una de las atracciones queda compensada por una repulsion correspondiente en algún otro lugar. De lo contrario, con el tiempo predominaría un lado sobre el otro y al cabo terminaría todo movimiento".

Bueno, pensar de este modo es utilizar la polarizacion como estructura primaria del ser, de todo lo que existe, de la materia. Entre los numerosos o infinitos elementos que podrian componer un hecho material, algun objeto material, podria haber una relacion de equilibrio de opuestos, pero tambien podria haber un desequilibrio, y no por ello deja de ser real, tambien podria haber otras relaciones distintas al equilibio, la coexistencia de opuestos, por ejemplo, no la lucha sino la convivencia, la indeterminacion, la neutralidad, la semejanza, la igualdad, la bifurcacion, la oposicion parcial, etc.

La coexistencia pacifica, sin atraccion, en posiciones mas o menos neutrales, la atraccion y rechazo, la neutralidad, la inifinita escala de intermedios, la indeterminacion, la particularidad, lo infinito, el cambio ya sea total o parcial, y por supuesto tambien la oposicion, la multiplicidad, todo esto es lo real.

Todas las cosas en el universo no son una unidad de opuestos, de contrariedades, esto es una mistica. Las cosas pueden estar integradas o no por los opuestos, pero no hay ninguna necesariedad de que así sea. Cada ente puede ser algo y no convertirse nunca en su contrario, si es que existe un contrario, las posibilidades son infinitas, como el mismo universo. La idea de que los elementos iguales se repelen y los contrarios se unen, por ejemplo en la oposición binaria hombre-mujer, pareciera estar contradicho por la homosexualidad!.

Nada indica que lo igual deba repelerse o rechazarse, ni existe ninguna necesidad de que los elementos distintos deban atraerse, esto corresponde a una ideología transpolada a un algoritmo de la dialéctica. Ideología fuertemente discriminatoria, que debe corresponder a necesidades pulsionales de determinados sujetos.

Pues lo que pienso es que la contradicción si bien existe en la realidad, no es mas que uno de los elementos infinitos que muestra el universo, el ser. En realidad no es necesaria para todas las cosas. La contradicción no es necesaria pata todas las cosas, ni para la vida misma. Y hay entes, seres, que pueden vivir miles de años aun teniendo cambios.

En cuanto al cambio cualitativo por la acumulación cuantitativa de modificaciones o cambio, el mar, por mas mar que le agreguemos siempre será mar, y se podrían buscar miles de ejemplos. El cambio puede producirse desde infinitas causas, o de estimulos. No es exclusivamente necesaria la acumulación de cambios cuantitativos para producir un salto en lo cualitativo. Se hacen muchos ejemplos tomados por analogía con hechos que se pueden observar en la naturaleza, y luego se llevan al área intelectual y se los toma como analizadores, como algoritmos para analizar el resto de las cosas. Esto es un error del conocimiento!.

La idea basica de esta manera de pensar es que somos un conjunto de atomos, que todo es movimiento de atomos, que es un conjunto de interacciones dialecticas donde el todo es mas que la suma de las partes. Pero yo creo que no es asi, el atomo es una manera de presentarse de determinadas realidades,  quien sabe si existen otra, es possible que si, otras estructuras de la llamada sustancia material. Respecto de que el todo es otra cosa distinta a la suma de las partes, acuerdo plenamente, porque el todo es un nuevo significado que, a su vez puede resignificar a los distintos elementos components del mismo, y de distinta manera segun las distintas individualidades.

El azar.

Que es el azar?, pienso que el azar es ese proceso o conjunto de procesos que van tendiendo a una determinada resolución, y por un evento más ajeno al mismo, pero no ajeno al universo, se tergiversa en otro/s  proceso/s. En el universo no existe el azar. El azar es solo para mí que soy un ser humano (al menos hasta donde yo sé) un hecho que no era esperado (para nuestra lógica)  en determinada cadena de procesos, pero a nivel macro, responde a otros procesos, y así sucesivamente. Pero debemos tener cuidado porque podríamos pensar que todo el universo es una gran causa efectos de procesos inmensos, y que podemos conocer sus leyes, y de que son universales, todo lo contrario!. En todo caso el universo es una infinita relación de particularidades.

En la dialéctica, donde entra el azar?.

También el significado der azar lo podemos ver en eso que de indeterminado tiene el ser, no solo en eso de contradictorio.

Teoría de los conocimientos.

Si el destino del hombre, al menos en este momento de la evolución de la cultura humana, consiste en crear algoritmos, si no hay otras maneras de conectarnos a los entes, a las cosas, al ser, que no sea mediante estos constructos, al menos que los mismos no estén empañados por las ideológicas, por las necesidades egoístas de las pulsiones más o menos siniestras de algunos seres humanos. Por la discriminación o por el poder de algunas personas que plasmaron en el devenir histórico sus algoritmos para la muerte.

El hombre necesita organizadores para sujetar  algo en el devenir constante del mundo, y ha tomado falos, tótems, dioses, el ser, la nada, el lenguaje, distintos algoritmos para sujetarse a algún significado, y desde allí crear el mundo humano, la cultura humana. Trata de acercarse a las cosas y definirlas, pero las cosas estan en constante devenir, y el lenguaje que las define no, tiene conceptos arcaicos de lo inmóvil, de lo eterno, de lo UNO, de lo universal, y esto no existe, existe en cambio lo particular, las infinitas particularidades cabiantes. Una lógica que exprese aunque sea algo de esta situación por el momento es casi imposible. La dialéctica se acerco un momento, pero aun continua con falsas identidades, algoritmos excluyentes, que dejan por fuera de la realidad o del derecho de existir simplemente por no encajar en sus definiciones.

Asi pareciera que la “cosa”, esa especie de sustancia que son las cosas, no se pudieran conocer totalmente nunca. Y es un poco cierto, pero podemos acercarnos, rodear al objeto, mitificarlo, estudiar las repeticiones, los procesos, las reacciones, las particularidades, la indeterminación de la materia, la infinita variedad y variación de la materia, los ritmos que manifiesta, y en consecuencia podemos modificar esta realidad externa.

Ahora bien, un gato por ejemplo, aunque se trata del mismo gato será distinto para mi, que para Juan o para Pedro, para todos los seres humanos, para cada individuo implican distintos recuerdos, sentimientos, deseos, etc., pero el mismo gatito sigue allí parado ronroneando y mirándonos. Pero claro, nunca es el mismo gato, algo esta cambiando en el, no es siempre idéntico a si mismo.

Pero si tomáramos como ejemplo una hermosa piedra, una verde esmeralda, brillante, luminosa, seguramente que para cada cual tendría distintas connotaciones, y sería una piedra distinta, pero la piedra para la piedra, ella sigue estando allí, si bien está cambiando internamente. Pero el problema es que esa piedra podría estar en distintos escenarios, en uno es materia, conjunto de átomos, determinada distribución atómicas y espacial que le confieren cualidades, determinados estímulos de aire, presión, luz solar, etc., que le confieren un tipo de existencia, pero, en algún planeta muy lejano, podría recibir tan distintos estímulos que su ser cambiara totalmente y tuviera otras cualidades. Sin embargo, en base a percepciones, fantasías, necesidades, deseos, temores, diferentes situaciones pulsionales, creamos algún lenguaje o simbología para tratar de definirla, de poseerla, de nombrarla, y, de poder modificarla o utilizarla según lo que queramos o necesitemos. Pero el problema son estas construcciones científicas, porque nunca su realidad, la de esa piedra de esmeralda aludida, se podrá captar totalmente, dado que siempre se hará desde un cierto reflejo en algún lenguaje, que ya no es la piedra, sino el concepto, las relaciones, los deseos, etc.

Si, se me podrá decir, pero igual a la piedra no le importa todo esto que te pase a ti, porque si cayera del cielo un meteorito y borrara de pronto a todos los seres humanos del planeta, la piedra de esmeralda seguiría allí. O, al menos eso creo. Pero, el hombre tiene a su disposición la posibilidad de crear en su pensamiento, de hacer relaciones, nuevos objetos, imaginar mundos nuevos, hacer revoluciones, etc., y ya es como que se aparta de esa realidad material que se observa a simple vista, o a la vista de sofisticados aparatos tecnológicos, y el hombre sigue imaginando y creando tecnología, este movimiento es infinito.

 
A pensar nuevamente el SER.

Y que es entonces del ser, de nuestro ser, porque aquel ser europeo, aquel ser de los griegos, de los franceses, de los ingleses, de los alemanes, y que de nuestro ser que es muy pobre y vive por las afueras, en un  país

 

Y que es entonces del ser, de nuestro ser, porque aquel ser europeo, aquel ser de los griegos, de los franceses, de los ingleses, de los alemanes, y que de nuestro ser que es muy pobre y vive en las afueras, duerme en chozas, camina por la pampa en un país casi del tercer mundo. Ese ser globalizado y liberal, ese ser que no depende de nadie, o solo de sí mismo, ese ser que no es solidario con los otros seres. Ese ser que está invadido por el ser de sus pulsiones destructivas y sale por el mundo a destruir otros seres. Ese ser que para ser necesita cada vez más posesiones, mas entes, tener más cosas que llenen ese vacío de ser, que oculten su propia nada, esa nada que llena de angustia y hace destruir a otros seres, para, de alguna manera ser más.

Yo, un don nadie, pregunto por esa filosofía que me hable de mi ser, del ser de mi tierra, del ser de esta música del universo que es la vida. Cuál sería el ese ser entonces? Porque de seres falsos, de seres que son como dioses, que se erigen para ocultarnos el sol, es que estoy cansado. Yo quiero un ser que sea, un ser que sea el ser de la libertad, de la justicia y de la solidaridad. En todo el universo no hay, ese ser que tu buscas vanamente en tanta filosofía, en tantas veracidades lógicas, en tantos algoritmos matemáticos. El ser se escabulle, su música es tu libertad para pensarlo, y su verdad es tu historia, aunque le golpees la puerta no responderá nunca, ese ser es el mismo universo infinito que cambia siempre.

Nuevamente quiero preguntar por la ideología que comporta el ser, pregunto si no le ha robado a algún dios sus insignias, le pregunto por la libertad y la creación, le pregunto porque perdió la razón en tanto raciocinio, en tanta lógica. Recuperemos un poco  el misterio, la impropiedad del ser, su indefinición, su indeterminación, su no-ser-siendo. El ser tiene una casa muy hermosa que se llama libertad, que se llama ética, sin la cual el ser no es ser. La materia no tiene ética definida, porque somos los hombres quienes la ponemos allí. Para aquello que mantiene unidos nuestros átomos para que seamos, para que estemos caminando sobre la nada sin caernos (la gran nada del universo), allí hay una ética que propende hacia la solidaridad de nuestros átomos, hacia la vida.

No, no hemos olvidado al ser, al menos no todos los seres humanos, no nos hemos perdido, olvidado a nosotros mismos en las galerías del consumo y la saciedad, o en los canales de la televisión, tampoco hemos olvidado al ser de la pobreza. El ser es pobre! No es rico, no tiene casa, no tiene lenguaje, solamente es, es como un mandato de algún aburrido dios para que sea. No nos hemos perdido en los entes, tal vez, les paso a algunos filósofos, les paso a muchos seres humanos,  pero el ser sigue allí, sigue aquí latiendo en nuestra libertad, en nuestro pensamiento. A existencia está aquí para que tú la interrogues. Es además, la actitud fundamental del ser humano, preguntar, curiosear.

Sabes qué? Pierdes al ser cuando no eres solidario con otros seres, lo pierdes cuando te olvidas en la cotidianeidad de lo que eres, cuando olvidas que estas en un universo infinito, y lo puedes cambiar, puedes besar la tierra, o quizá volar por los aires estelares. Pierdes al ser cuando quieres ser mas, cuando hieres a otros seres, cuando matas a los animales, a los hombres, cuando por tus espejitos te crees más, y discriminas o rebajas a otros seres porque no te animas a ser, porque tienes miedo de tu propio ser. Allí pierdes, olvidas al ser. Allí es cuando la filosofía, la metafísica olvido al ser. El ser nació en la metafísica como una rebelión ante el universo, se para un día, y dice: existo!, luego tal vez piense.

Quizá, como decía Heidegger el ser se perdió en los entes, hemos olvidado al ser por los entes. Sí, pero no solo por los otros entes, sino que la filosofía olvido al ser preocupado por estar cerca del poder, por sus propios miedos, por sus egoísmos, por creer que podía ponerse al SER en el bolsillo, y salir a caminar por los caminos del pensamiento, con tranquilidad porque total ya tenía al ser, pero en realidad tenia los bolsillos vacíos!.

El SER es político.

 

 

 

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

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