Toda lo real es político (y todo lo político
es real). Implica ver que no existen cuestiones apriorísticas, ahistóricas, nada
es per-se, todo está en relación a las necesidades de determinadas sociedades,
cultura, grupos sociales, y estos grupos definen cuestiones de la vida y la
convivencia diarias de sus integrantes (el arte, el sexo, el amor, lo que es
enfermedad mental y lo que no, el
delito, la propiedad privada, inclusive buena parte del cuerpo biológico del
ser humano, las enfermedades llamadas físicas, lo que será o no racional, lo
que será brujería, irracional, descabellado, bello, feo, etc.), entonces desde
este punto de vista, se generan las maneras de percibir la realidad, del tipo
de las psicología de ‘la forma’ o Gestalt. Todo esta en relación a las
políticas que imponen los grupos de poder, ya sea poder económico,
eclesiásticos, cultural, militar, racional, intelectual, filosófico…
Pero la realidad más objetiva, del universo,
siempre es interpretada, y aquí se ponen
en juego los mecanismos subjetivos, con lo cual aparece el deseo (quizá sea lo más
real), lo fantasmático, todo el imaginario social, así, se percibe y se piensa,
se siente, pero hay otros que nos piensan, nos hacen sentir y percibir, esos
son grupos que ostentan el poder, y certifican o no la validez, la veracidad,
la verdad, lo posible o no de las conductas humanas, entonces, desde estos
puntos de vista todo lo real es político, y todo lo político es real, dado que
lo único que compone esta realidad así percibida, proviene de los constructos
políticos.
Por sobre la percepción, siempre cabalgan los
deseos, las fantasías, las normativas o mandatos de los grupos de poder
(ideologías, religiones, lenguajes, filosofías, ciencias, etc.), las fantasías,
los temores, las limitaciones de cada cultura que existe o exista o existirá en
el universo entero, si es que éste último es un entero.
La realidad se construye desde lo político,
apoyado luego por la moral, por las conductas ‘deseadas’ por nuestros padres,
nuestros héroes, nuestros dioses, nuestras indentificaciones, por todo el
soporte simbólico, mitológico y constructor de realidades que son los más
media, me refiero a los diarios, las revistas de divulgación, los canales de
televisión, teatros, libros, inclusive las publicaciones científicas, las
escuelas, y por supuesto las universidades, las artes.
Es decir, un constructo político abre el juego
para la construcción de diversas literaturas, de ficciones, que se posan sobre
la realidad, pero, Qué realidad?, no existe la realidad per se, si no
existiéramos los seres humanos, de echo igual existirían las montañas, los
mares, otros animales, los planetas, el sol
y la luna, el universo, pero… se trata de una realidad exterior a nosotros.
Dado que al existir el ser humano, la
realidad, su propia realidad se sumerge en aquella realidad, la baña de sus
deseos, la baña con su ser, la puede modificar, la puede cambiar totalmente
inclusive.
Es desde los constructos del poder político
que las realidades se arman, se ficcionan. Pero no cualquier constructo da lo
mismo, hay algunos que son proclives al crecimiento y desarrollo de los seres humanos,
son progresistas en el sentido de respetar los derecho a la vida, a la
alimentación, salud, estudio, creación, pensar, a la subjetivación, y hay otros que están basados en el egoísmo,
en el narcicismo enfermizo, en la sed de poder y acumulación de riquezas que
otros necesitarían, y tiene características perversas, de dominio y goce ante
la necesidad y sufrimiento del otro, son políticas de lo siniestro (por caso el
sistema capitalista, feudalista, todos los sistemas neoliberales, y también
algunos comunistas) y que imponen
conductas, comportamientos, ideas, percepciones, etc., al resto de los seres
humanos bajo su dominio, a los que tienen sometidos en cárceles simbólicas,
racionales. Para lo cual los clasifican –desde la ciencia, desde la psicología,
inclusive desde el psicoanálisis, desde la religión, y desde luego desde la ley,
desde el supuesto derecho.
Todo lo real es político. Dios es político,
los santos, las iglesias lo son. Los catedráticos son políticos, las historias,
los cielos, las flores y la manteca son políticas!. El arte es político, la
música, los instrumentos musicales, los instrumentos quirúrgicos, los médicos,
la medicina, el sexo y la sexualidad, la pulsión y el psicoanálisis y el
inconsciente, los sueños, los actos fallidos, la psiconeurobiologia, todos son políticos!.
Las matemáticas son políticas, la geografía, los sistemas lógicos, la
metafísica, la mística, la ciencia, la política es política!. Las madres son
políticas, los padres, los hermanos, el matrimonio, el amor es político!. Los
cielos son políticos, y todo lo racional es político, y, de alguna manera lo
irracional también, y, también son políticos todos los seres pensantes que
existan en el universo, no tan solo en este planeta. Pero, más aun, aunque no
existiera ningún ser pensante ni creador de sentido en el universo todo, igual
todo sería político, porque aun la materia más inerte, más inverosímil, más
lejana, desconocida y externa a nosotros, también es política!.
Pero, entonces porque todo es político? Porque
que sería la política entonces?. Política es todo lo que haga el ser humano,
mediante su praxis, es a través de su manejarse ante la naturaleza, su posición
ante los misterios de la vida y del universo, y mediante la relación entre los
seres humanos, de donde surgen grupos que se instauran (ya sea por manipular
los miedos, los deseos ocultos, las inseguridades, los ideales, los mecanismos
de defensa ante las propias pulsiones que hallan en algunos líderes cierta
contención) como hegemónicos y gozan de grandes beneficios en detrimento de
necesidades y cualquier tipo de padecimientos del resto de los hombres, así
como que gozan muchas veces con el sufrimiento de estos.
Estos grupos hegemónicos de poder, generas sus
propias ideologías, sus historias, sus artes, sus mitos, sus religiones, sus
filosofías, sus razones, sus lenguajes, etc., y tratan de imponerlos como
verdades absolutas, bajo categorías como ser: lo natural, lo lógico, lo
racional, el buen vivir, la moral y las buenas costumbres, lo pacifico, la
adaptación, la salud mental, el equilibrio, lo racional, en fin, y cualquier
otra superchería.
Luego está la política como actividad para
conseguir el poder e instaurarse en el mismo, para dominar, para someter,
muchas veces racionalizándolo como que se lo hace para brindar a la sociedad
beneficios con su conducción o liderazgo. Pero en realidad no es así. Siempre
se juego eso del deseo de dominar, de someter, de detentar el poder, si no
fuera así, entonces se trataría de distribuir siempre el poder, en cambio, de
lo que se trata es de acumularlo en una o dos personas, o en un pequeño grupo.
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