viernes, 21 de septiembre de 2012

TODO LO REAL ES POLITICO


Toda lo real es político (y todo lo político es real). Implica ver que no existen cuestiones apriorísticas, ahistóricas, nada es per-se, todo está en relación a las necesidades de determinadas sociedades, cultura, grupos sociales, y estos grupos definen cuestiones de la vida y la convivencia diarias de sus integrantes (el arte, el sexo, el amor, lo que es enfermedad mental  y lo que no, el delito, la propiedad privada, inclusive buena parte del cuerpo biológico del ser humano, las enfermedades llamadas físicas, lo que será o no racional, lo que será brujería, irracional, descabellado, bello, feo, etc.), entonces desde este punto de vista, se generan las maneras de percibir la realidad, del tipo de las psicología de ‘la forma’ o Gestalt. Todo esta en relación a las políticas que imponen los grupos de poder, ya sea poder económico, eclesiásticos, cultural, militar, racional, intelectual, filosófico…

Pero la realidad más objetiva, del universo, siempre es interpretada, y aquí  se ponen en juego los mecanismos subjetivos, con lo cual aparece el deseo (quizá sea lo más real), lo fantasmático, todo el imaginario social, así, se percibe y se piensa, se siente, pero hay otros que nos piensan, nos hacen sentir y percibir, esos son grupos que ostentan el poder, y certifican o no la validez, la veracidad, la verdad, lo posible o no de las conductas humanas, entonces, desde estos puntos de vista todo lo real es político, y todo lo político es real, dado que lo único que compone esta realidad así percibida, proviene de los constructos políticos.

Por sobre la percepción, siempre cabalgan los deseos, las fantasías, las normativas o mandatos de los grupos de poder (ideologías, religiones, lenguajes, filosofías, ciencias, etc.), las fantasías, los temores, las limitaciones de cada cultura que existe o exista o existirá en el universo entero, si es que éste último es un entero.

La realidad se construye desde lo político, apoyado luego por la moral, por las conductas ‘deseadas’ por nuestros padres, nuestros héroes, nuestros dioses, nuestras indentificaciones, por todo el soporte simbólico, mitológico y constructor de realidades que son los más media, me refiero a los diarios, las revistas de divulgación, los canales de televisión, teatros, libros, inclusive las publicaciones científicas, las escuelas, y por supuesto las universidades, las artes.

Es decir, un constructo político abre el juego para la construcción de diversas literaturas, de ficciones, que se posan sobre la realidad, pero, Qué realidad?, no existe la realidad per se, si no existiéramos los seres humanos, de echo igual existirían las montañas, los mares, otros animales, los planetas, el sol  y la luna, el universo, pero… se trata de una realidad exterior a nosotros. Dado que al  existir el ser humano, la realidad, su propia realidad se sumerge en aquella realidad, la baña de sus deseos, la baña con su ser, la puede modificar, la puede cambiar totalmente inclusive.

Es desde los constructos del poder político que las realidades se arman, se ficcionan. Pero no cualquier constructo da lo mismo, hay algunos que son proclives al crecimiento y desarrollo de los seres humanos, son progresistas en el sentido de respetar los derecho a la vida, a la alimentación, salud, estudio, creación, pensar, a la subjetivación,  y hay otros que están basados en el egoísmo, en el narcicismo enfermizo, en la sed de poder y acumulación de riquezas que otros necesitarían, y tiene características perversas, de dominio y goce ante la necesidad y sufrimiento del otro, son políticas de lo siniestro (por caso el sistema capitalista, feudalista, todos los sistemas neoliberales, y también algunos comunistas)  y que imponen conductas, comportamientos, ideas, percepciones, etc., al resto de los seres humanos bajo su dominio, a los que tienen sometidos en cárceles simbólicas, racionales. Para lo cual los clasifican –desde la ciencia, desde la psicología, inclusive desde el psicoanálisis, desde la religión, y desde luego desde la ley, desde el supuesto derecho.

Todo lo real es político. Dios es político, los santos, las iglesias lo son. Los catedráticos son políticos, las historias, los cielos, las flores y la manteca son políticas!. El arte es político, la música, los instrumentos musicales, los instrumentos quirúrgicos, los médicos, la medicina, el sexo y la sexualidad, la pulsión y el psicoanálisis y el inconsciente, los sueños, los actos fallidos,  la psiconeurobiologia, todos son políticos!. Las matemáticas son políticas, la geografía, los sistemas lógicos, la metafísica, la mística, la ciencia, la política es política!. Las madres son políticas, los padres, los hermanos, el matrimonio, el amor es político!. Los cielos son políticos, y todo lo racional es político, y, de alguna manera lo irracional también, y, también son políticos todos los seres pensantes que existan en el universo, no tan solo en este planeta. Pero, más aun, aunque no existiera ningún ser pensante ni creador de sentido en el universo todo, igual todo sería político, porque aun la materia más inerte, más inverosímil, más lejana, desconocida y externa a nosotros, también es política!.

Pero, entonces porque todo es político? Porque que sería la política entonces?. Política es todo lo que haga el ser humano, mediante su praxis, es a través de su manejarse ante la naturaleza, su posición ante los misterios de la vida y del universo, y mediante la relación entre los seres humanos, de donde surgen grupos que se instauran (ya sea por manipular los miedos, los deseos ocultos, las inseguridades, los ideales, los mecanismos de defensa ante las propias pulsiones que hallan en algunos líderes cierta contención) como hegemónicos y gozan de grandes beneficios en detrimento de necesidades y cualquier tipo de padecimientos del resto de los hombres, así como que gozan muchas veces con el sufrimiento de estos.

Estos grupos hegemónicos de poder, generas sus propias ideologías, sus historias, sus artes, sus mitos, sus religiones, sus filosofías, sus razones, sus lenguajes, etc., y tratan de imponerlos como verdades absolutas, bajo categorías como ser: lo natural, lo lógico, lo racional, el buen vivir, la moral y las buenas costumbres, lo pacifico, la adaptación, la salud mental, el equilibrio, lo racional, en fin, y cualquier otra superchería.

Luego está la política como actividad para conseguir el poder e instaurarse en el mismo, para dominar, para someter, muchas veces racionalizándolo como que se lo hace para brindar a la sociedad beneficios con su conducción o liderazgo. Pero en realidad no es así. Siempre se juego eso del deseo de dominar, de someter, de detentar el poder, si no fuera así, entonces se trataría de distribuir siempre el poder, en cambio, de lo que se trata es de acumularlo en una o dos personas, o en un pequeño grupo.

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